La restauración de la Torre-Palacio de los Condes de Orgaz está guiada por un equipo técnico multidisciplinar especializado en patrimonio histórico, que establece las directrices de intervención. Los trabajos se realizan bajo la supervisión de los Servicios de Patrimonio Histórico-Arquitectónico, Restauración, Museos y Arqueología del Departamento de Cultura y Deporte de la Diputación Foral de Álava, garantizando así el respeto y la adecuada conservación del bien cultural.
Revive la historia de la Torre-Palacio de los Condes de Orgaz
Historia
Torre-Palacio de los Condes de Orgaz
La Torre-Palacio de los Condes de Orgaz se alza sobre un pequeño cerro junto a la localidad de Fontecha, dominando históricamente una de las principales vías de comunicación entre Miranda de Ebro y Puentelarrá. Su emplazamiento fue clave desde la Edad Media, al situarse en la antigua frontera entre Álava y Castilla y en una relevante ruta comercial que conectaba Orduña con Miranda de Ebro.
El edificio estuvo vinculado a la poderosa familia Hurtado de Mendoza, señores de Fontecha desde el siglo XIV, quienes recibieron el título de Condes de Orgaz en 1520 por concesión del emperador Carlos V. A lo largo de los siglos, la torre fue transformándose: de fortaleza defensiva pasó a convertirse en un conjunto de carácter residencial, con la construcción de un palacio que mejoró su habitabilidad y reflejó el poder de sus propietarios.
En época contemporánea, el edificio perdió su función nobiliaria y fue utilizado como vivienda rural, manteniendo únicamente su apariencia palaciega. El abandono progresivo provocó un importante deterioro estructural que llevó a su ruina parcial.
Desde finales del siglo XX, la Torre-Palacio de los Condes de Orgaz es objeto de un proceso de recuperación y puesta en valor, convirtiéndose en uno de los referentes patrimoniales más destacados de Álava. Gracias a la colaboración entre la Diputación Foral de Álava y la Cuadrilla de Añana, el conjunto acoge un proyecto de escuela de formación especializada en restauración arquitectónica, que une conservación del patrimonio, investigación y aprendizaje.
Valor histórico arquitectónico
La torre se emplaza en un punto estratégico, próxima a un cruce de caminos, destacando por su posición aislada y su imponente silueta visible desde el entorno. Construida con sillería de gran calidad, presenta una clara influencia de las torres castellanas, reflejo del peso del influjo castellano en Valdegovía y del poder de los Hurtado de Mendoza, señores con amplias posesiones en Castilla.
El conjunto se organiza en dos volúmenes bien diferenciados: la torre, situada en la zona más elevada, y el palacio, adosado a uno de sus lados. Originalmente estuvo rodeado por una muralla, hoy conservada solo de forma parcial en el lado norte.
Desde su abandono hasta la actualidad, el conjunto ha sido objeto de un intenso proceso de recuperación, iniciado en 1997. Las intervenciones han incluido el levantamiento del modelo tridimensional y de la documentación gráfica del conjunto y continuando con los proyectos de construcción de los talleres y las carpas provisionales, la ejecución de la fábrica de sillería, el entramado de madera de todos los forjados de las plantas de los dos edificios y las escaleras, la cosolidación de la cimentación y de los muros este y sur de la Torre, la ejecución y montaje de la Logia, la cubierta y las carpinterías, la integración paisajística y de urbanización del entorno inmediato y el proyecto de adecuación y ejecución de los cubículos de madera para albergar usos formativos de la Escuela Micaela Portilla.
Valor arqueológico
Micaela Portilla fue una de las principales impulsoras del estudio y la puesta en valor de la Torre de Orgaz, mostrando un especial interés por el conjunto antes del inicio de las investigaciones arqueológicas en la década de 1990.
Entre 1998 y 2018 se desarrollaron numerosas intervenciones y estudios arqueológicos, recogidos en el Estudio histórico-arqueológico de la Torre de Orgaz en Fontecha. Estos trabajos incluyeron la documentación y análisis estratigráfico del edificio, así como sondeos y excavaciones en distintos puntos del conjunto, como el foso exterior, la muralla perimetral, el palacio, el patio y otros espacios, además del seguimiento arqueológico de las obras de restauración.
Gracias a estos estudios ha sido posible identificar las diferentes fases constructivas del conjunto. En total se reconocen 11 fases, que pueden agruparse en grandes etapas históricas: una fortificación previa a la torre, la construcción de la torre y la muralla, la incorporación del cadahalso, la transformación en palacio, y finalmente su conversión en caserío y posterior abandono.
Metodología de la restauración arquitectónica
La restauración de la Torre-Palacio de los Condes de Orgaz se ha basado en métodos teóricos y prácticos probados en otros proyectos patrimoniales de Álava, como la Catedral de Santa María de Vitoria-Gasteiz o el Valle Salado de Añana. Estas experiencias han permitido mejorar la documentación, la investigación histórica y los sistemas de intervención en edificios antiguos, siempre reflexionando sobre los objetivos y límites de la restauración arquitectónica.
Desde 1998, la colaboración con la Escuela Micaela Portilla ha sido clave. El convenio firmado entre la Diputación Foral de Álava y la Cuadrilla de Añana permitió crear una Escuela, donde los alumnos se forman como especialistas en cantería, albañilería histórica, restauración paisajística y carpintería de armar, participando al mismo tiempo en la restauración de la torre y el palacio.
Gracias a estas intervenciones, los espacios interiores del conjunto son actualmente utilizables, respetando siempre su condición de monumento histórico
Dirección técnica del proyecto
Criterios generales de intervención
La restauración de la Torre-Palacio de los Condes de Orgaz se guía por principios fundamentales de patrimonio histórico-arquitectónico:
• Mínima intervención para respetar al máximo el edificio original.
• Distinguibilidad y actualidad expresiva, conservando la autenticidad de las estructuras.
• Reversibilidad y compatibilidad de los materiales y técnicas empleadas.
• Durabilidad y sostenibilidad, tanto medioambiental como económica.
• Conservación del carácter histórico del conjunto.
Todo el trabajo busca equilibrar conservación, funcionalidad y respeto por la historia del edificio.
Solución adaptada
Para unificar los espacios de la Escuela Micaela Portilla dentro del Palacio, se adoptó un enfoque de “atomización”: el programa se organiza en módulos independientes o “cajas”, que alojan aulas, oficinas y vestuarios sin intervenir en los muros originales. Estas unidades se apoyan sobre los forjados existentes, mantienen la continuidad espacial y utilizan madera como material principal.
El planteamiento permite que los propios alumnos construyan o modifiquen los módulos, facilita la instalación de servicios sin afectar la estructura histórica y asegura reversibilidad, autenticidad y legibilidad de la intervención.
Además:
1. La propuesta otorga una significación social, integrando la formación en restauración arquitectónica.
2. La experiencia práctica de la Escuela se extiende más allá del monumento, beneficiando a toda la comarca y su entorno territorial.
Restauración
Descubre el proceso de restauración y adaptación.
Galería
Imágenes antigua de la Torre-Palacio
Imágenes actuales de la Torre-Palacio